Por Ángel Estévez y Sandra Martin-Lara

Parece que fue ayer cuando emprendimos el proyecto, pero ya han pasado 6 meses des de que se inició la ampliación de la escuela Eretore el año pasado. Hemos pasado por todo tipo de vicisitudes, penas, alegrías y mucho, mucho trabajo. Sandra Martin-Lara, que ha estado al pie del cañón dirigiendo la obra, podría estarse una tarde entera explicando los pormenores del proyecto. Ha sido una experiencia difícil, pero muy enriquecedora y positiva, sobretodo porque el resultado es un éxito total y confirma todas nuestras expectativas como empresa, como arquitectos e inventores del sistema S_low y, porque no decirlo, como personas comprometidas con el mundo de hoy, con la sostenibilidad y el progreso de las comunidades.

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El sistema S_Low se ha confirmado, no sólo como un sistema de construcción posible, sino como un método deseable, para construir edificios seguros, sostenibles, económicos, higiénicos y saludables en países con pocos recursos y con mano de obra poco o nada cualificada. Buena cuenta de ello lo da el presupuesto final de esta obra de 105m2, que ronda los 15.000€, con un plazo de ejecución que ha sido de 5 meses, y donde han participado trabajadores con muy baja cualificación y de la misma comunidad Masai (sin ningún conocimiento de construcción); una obra donde hemos utilizado materiales locales y próximos, económicos, renovables y saludables.

Estamos muy orgullosos, y no podemos evitar repetir otra vez: ¡es un éxito!

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Pueden ver anteriores fases de construcción en los siguientes posts:

Se inicia el primer proyecto de Casa S_Low en Tanzania

Eretore School de Casa Slow

Terminando la construcción del marco de madera de Eretore School