ACTIU edita una completa guía con consejos y recomendaciones para las áreas de formación a la nueva normalidad

La tecnología adquiere un papel fundamental para garantizar la densidad apropiada en los espacios comunes

Recién estrenada la nueva normalidad son muchas las dudas que surgen en cuanto a la gestión de espacios colectivos y su adaptación a los nuevos requerimientos de seguridad frente a posibles contagios. ACTIU, como especialista en mobiliario y espacios colaborativos, ha creado la guía Cómo adecuar los espacios educativos a la nueva normalidad con recomendaciones para equipar y adaptar la actividad de los centros educativos a la nueva situación.
 
A una evolución ya iniciada de los métodos de aprendizaje y los espacios asociados a ellos, se suma ahora la urgencia de lugares que se diseñen aplicando criterios nuevos de densidad, distancia e higiene. Se instaura, por lo tanto, un nuevo diálogo con el entorno y la construcción de espacios que acompañen a los procesos de cambio en la enseñanza mediante modelos más ágiles para hacer frente a las necesidades actuales y a los nuevos escenarios que puedan llegar.
 
Así, la principal apuesta de los centros formativos debe pasar por el uso de mobiliario flexible, adaptado a las TIC y con espacios multiusos, dejando atrás clases masificadas, espacios estáticos y poco dados a la reconfiguración y zonas colectivas muy expuestas.
 
 
ACTIU, aportando su amplia experiencia en el diseño de espacios de trabajo ágiles, propone aplicar en la educación estos mismos principios y diseñar lugares donde el mobiliario sea una herramienta más y no condicione el aula, sino que se integre en ella. Elementos polivalentes, modulares y móviles que se puedan distribuir de manera diversa y que fluyan dentro del espacio.
 
La tecnología será una gran aliada en este proceso. Los elementos tecnológicos cambiarán la manera de impartir e interactuar en las clases, permitirán la reserva de salas y monitorización de éstas, sensorización de elementos y espacios con diferentes finalidades.
 
La guía elaborada por ACTIU recoge recomendaciones tanto para aulas de formación como para salas de profesores, cafeterías o bibliotecas, así como para zonas de paso de los centros formativos. Partiendo de la premisa de una distancia mínima de seguridad, se plantean diferentes escenarios que tienen en común el empleo de mobiliario capaz de adaptarse a diferentes usos dentro del mismo espacio.
 
En ese sentido, un aula puede optar por puestos individuales correctamente distanciados o alternar espacios de trabajo en grupo, con las pertinentes mamparas autoportantes, con áreas para la lectura y el estudio unipersonal.
 
La guía de ACTIU muestra una serie de opciones planteadas a partir de las normas dictadas por las autoridades competentes para la prevención de la covid-19. Son fruto, además, de la colaboración con distintos centros referentes en promover un nuevo modelo educativo unida a la experiencia en equipamiento de espacios de Actiu. Unas propuestas que tienen en cuenta tanto la elección del mobiliario como el flujo de movimiento de los usuarios del espacio a lo largo de toda la jornada. Un factor que influye en la distribución y que, ahora, se debe aplicar para potenciar y garantizar la distancia de seguridad.
 
Esta guía incluye, por tanto, recomendaciones de uso acerca del movimiento adecuado de las personas para garantizar el distanciamiento social y consejos relacionados con todo tipo de áreas como las zonas de trabajo para los profesores, para gestionar las clases con alumnos en remoto, o, incluso, las zonas de esparcimiento.
 
 
 
Mobiliario ágil y polivalente
 

Mesas móviles y abatibles como el programa Talent de ACTIU, o sillas superapilables como Noom 50 o Whass, por ejemplo, son el tipo de mobiliario flexible que se va a requerir en la nueva normalidad. Así lo explica el diseñador industrial y CEO de Alegre Design, Marcelo Alegre, diseñador de Talent y Noom 50 de: “Talent fue diseñada para desarrollar el talento dentro de los nuevos espacios de formación. Su movilidad y flexibilidad resultan ideales en estos momentos para generar esos nuevos espacios polivalentes que se adapten a los requerimientos de la nueva normalidad: distanciamiento social, higienización y una gestión de la densidad adecuada”.

“Todas estas cualidades de la mesa Talent son también aplicables a los nuevos espacios de trabajo de los profesores, incluidos lo que se necesitan para la teleformación. En ese contexto se precisa, también, un mayor aislamiento acústico para evitar interferencias cuando coinciden más de una persona en el mismo espacio realizando diferentes acciones”, explica Marcelo Alegre.

Las sillas del programa Noom 50 comparten con Talent esa capacidad de flexibilización y, además, aportan la facilidad de la higienización gracias a su superficie fluida y sus texturas ligeras que permiten una fácil limpieza.

Todo ello sin olvidar los elementos ágiles de separación física, muy útiles para separar también usos y funcionalidades en el mismo espacio a lo largo del día. Mamparas, divisorias o módulos de archivo de diferentes alturas que se pueden usar también para este fin.

Otra de las premisas importantes que van a guiar el diseño y mobiliario de los centros formativos en un futuro próximo van a ser las condiciones de durabilidad y el mantenimiento que requieren los materiales utilizados, además de que éstos sean de fácil limpieza y puedan soportar desinfecciones más habituales que hasta ahora.