Los pavimentos de linóleo de Armstrong DLW son la alternativa ecológica que cuida de ti y los tuyos, manteniendo a raya las bacterias.

Cuando llega la primavera, los radares de alergia se disparan. Sin embargo, no nos damos cuenta de que convivimos con ella durante el resto del año. Los ácaros del polvo son la principal causa de alergias en el hogar. Todo influye, desde el suelo, hasta el colchón, los peluches de tus hijos o la ropa de cama.
La clave es estar bien protegido. ¿Sabías que hay suelos antibacterianos, que no sólo hacen que la bacteria no prolifere sino que también muera?
Pues existen: los suelos de linóleo de Armstrong DLW actúan de esta forma. Estamos ante un pavimento natural, sin plastificantes ni PVC, compuesto en un 98% de materia orgánica, que incluye materiales, como el aceite de linaza, el polvo de madera y el yute. Es precisamente el empleo de aceite de linaza lo
que le confiere propiedades antibacterianas, que evitan y combaten hongos, bacterias y virus.
Sin olvidar, que el linóleo es un material que no acumula electricidad estática, lo que hace que repela el polvo y no atraiga a los ácaros.

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Los suelos de linóleo de Armstrong DLW combinan la tradición y el futuro en el diseño y la ecología. Con una pisada cálida y confortable, están disponibles en multitud de colores y efectos, capaces de adaptarse a estilos decorativos distintos. Además, incorporan tratamientos que les otorgan resistencia a los arañazos y capacidad higiénica, siendo rápidos y fáciles de mantener y limpiar. Características que les convierten en una alternativa excepcional para las distintas las estancias del hogar y para viviendas donde vivan personas con alergias.

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Seis consejos para lograr una casa a prueba de alergias:
1. Mantén la humedad ambiental por debajo del 50% y la temperatura preferiblemente nunca por encima de 22ºC. Los ácaros del polvo prefieren las zonas de clima templado y de humedad relativa.
2. Ventila la casa diariamente, pero si eres alérgico al polen, no tengas las ventanas mucho tiempo abiertas, especialmente por la mañana temprano y por la noche, ya que es entonces cuando las plantas liberan mayor cantidad de polen.
3. No barras el suelo, mejor aspira y, si es posible, con un aspirador con filtro HEPA.
4. Limpia los filtros del aire acondicionado una vez al año. Si vas a comprar un nuevo equipo, mejor que incorpore filtros antibacterias y antialérgenos, capaces de atrapar partículas de polvo, virus y alérgenos.

5. Dos veces al mes, aspira el colchón por ambos lados. No te olvides de lavar regularmente las almohadas.
6. Lava la ropa de cama a 60ºC, con esta temperatura te aseguras de que los ácaros mueren.