El estudio sevillano elige el iroco para resolver milimétricamente un “experimental” sistema estructural de pasarelas de madera al exterior

En Baena, Córdoba, la restauración de su Castillo –originario del siglo XII- ha adquirido una envergadura propia de los más grandes y destacados proyectos de rehabilitación arquitectónica. El granadino José Manuel López Osorio ha sido el arquitecto encargado de liderarlo y de plantear todo el proceso que, como él mismo señala, “busca una visión integradora del patrimonio que considera tanto la consolidación y puesta en valor de sus estructuras históricas, como la capacidad de integrase en procesos globales de revitalización de los sectores urbanos dónde se sitúa”.

Para ello, el proyecto ha abordado la recuperación de las estructuras ya existentes en una primera fase e incorporado nuevos elementos que posibilitan su uso en una segunda. Es aquí, en este punto, en el que López Osorio ha confiado plenamente en el trabajo, experiencia y especialización de Grupo GUBIA -estudio de arquitectura líder en el diseño y construcción de todo tipo de espacios y estructuras en madera- para resolver técnicamente un sistema “experimental” de pasarelas de madera de iroco con el que se han conectado las diferentes torres de las ruinas. Como añade el arquitecto, “el proyecto que planteamos proponía una solución de elementos arquitectónicos dónde la madera cumple una función estructural, no sólo a nivel de revestimiento. Esta idea ha sido entendida y desarrollada con precisión milimétrica por Grupo GUBIA y el resultado, sin duda, no ha podido ser más satisfactorio”.

Fotografías Jesús Granada para Grupo GUBIA. Todos los derechos .

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La primera etapa del proyecto –iniciada en 2009 y finalizada en 2011- ha consistido en la limpieza y consolidación de los paramentos de la totalidad de lienzos y torres del castillo (después de realizar los trabajos de excavación arqueológica en arranques y coronaciones), manteniendo las texturas existentes, conservando la materialidad actual y mostrando los deterioros parciales sufridos. A ellos se añade un nuevo estrato que recupera el volumen original de los mismos: bloques de piedra arenisca dispuestos con aparejo pseudoisódomo, con testas labradas artesanalmente, que se integran con la fábrica erosionada ofreciendo una bella vibración a los paramentos. Estos nuevos espacios iluminados de forma natural y sutil han permitido incorporar después nuevos usos y visitar los restos originales para lo cual –ya en una segunda etapa comenzada en 2011 y culminada en 2014- se ha creado el complejo sistema de pasarelas de madera ejecutado por GUBIA con Verónica Sancho, directora técnica del Grupo y arquitecto y profesora del Master en Ingeniería de la Madera Estructural en la Universidad de Santiago de Compostela, a la cabeza.

Fotografías Jesús Granada para Grupo GUBIA. Todos los derechos

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Este sistema, que conecta las torres del castillo entre sí y posibilita el recorrido y las visitas guiadas a los restos originales del monumento, ha requerido de una profunda y extensa investigación a todos los niveles, así como de una labor de asesoramiento constante al arquitecto por parte del estudio sevillano para resolver la infinidad de detalles constructivos del proyecto, garantizar la estabilidad y durabilidad del conjunto o realizar los cálculos necesarios, entre otros muchos aspectos. En esta última parte también ha colaborado el Centro de Investigación Tecnológica de la Madera de Orense que ha asistido a Grupo GUBIA en los aspectos técnicos de carpintería ejecutados.

La coordinación de todas las partes ha sido esencial para el buen desarrollo del proyecto, como atestigua López Osorio, que asegura “que la relación con GUBIA en todos estos aspectos ha sido muy buena. Se trabaja a la perfección con ellos. La comunicación es fácil, ágil… y llegamos hasta visitar sus instalaciones en Sevilla para comprobar de primera mano las maquetas realizadas, así como los ensayos de carga que requerían las pasarelas antes de su instalación en obra”.

 

Fotografías Jesús Granada para Grupo GUBIA. Todos los derechos

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Sistema de pasarelas: la lógica de la madera dentro del proyecto de rehabilitación

El empleo de la madera como uno de los materiales principales con los que se ha intervenido en la rehabilitación de esta construcción que forma parte del patrimonio artístico de Baena es, sin duda, clave en el funcionamiento arquitectónico, constructivo y estético del mismo. El noble material ofrece al monumento un carácter amable y cálido, estableciendo una continuidad funcional entre el interior y el exterior de los espacios. El color oscuro de la especie utilizada aporta un contraste cromático con los bloques de piedra y los muros de hormigón blanco y se relacionará con estos muros históricos de la fortaleza, patinados con el paso del tiempo.

Fotografías Jesús Granada para Grupo GUBIA. Todos los derechos

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Tras un análisis profundo de diversas especies tropicales y maderas modificadas, el equipo técnico de GUBIA se ha decantado por la madera de iroco (Milicia spp.) para su construcción. Han realizado una exhaustiva selección de maderas, empleando listones con cortes en dirección radial para mejorar la estabilidad de los elementos, con fibra recta para evitar las deformaciones de los mismos y han empleado exclusivamente madera de duramen para asegurar una adecuada durabilidad natural en todo el sistema.

Cada pasarela de madera del castillo es diferente en cuanto a geometría y dimensión, aunque todas están compuestas por módulos más o menos repetitivos y rítmicos formados por escuadrías de iroco engarzadas mediante un complejo sistema de varillas, tuercas y arandelas de acero inoxidable. La finalidad del sistema es garantizar y facilitar la sustitución de cualquier pieza cuando sea necesario, permitir el movimiento al material y agilizar el proceso de montaje en obra una vez los módulos salían configurados del taller. Las soluciones constructivas en el diseño de las pasarelas contribuyen a favorecer la evacuación del agua de lluvia, uno de los agentes más perjudiciales para la madera en su utilización en espacios exteriores y al aire libre.

 Peculiaridades constructivas en madera por cada torre rehabilitada

Cada una de las pasarelas y plataformas que conectan entre sí las diferentes torres del castillo han sido estudiadas y abordadas de forma individualizada por parte de Grupo GUBIA, aun contando todas ellas con esa uniformidad de diseño y construcción que garantiza también la coherencia estética general, así como el respeto al espíritu original de las ruinas. Cada elemento tiene sus peculiaridades únicas que las diferencia del resto. Sus respectivas constituciones nacen de necesidades específicas concretas y para dar respuesta a cada una de ellas se han adaptado diseños, elementos, perfiles y conceptos constructivos concretos en el trabajo de la propia madera.

Fotografías Jesús Granada para Grupo GUBIA. Todos los derechos

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Así, las pasarelas interiores de Torre Arqueras están conformadas únicamente por elementos horizontales que se apoyan en las costillas de acero inoxidable que unen el muro de hormigón central de la torre con la sillería externa. Las distintas pasarelas se comunican con  escaleras formadas por una chapa de acero plegada forrada con madera maciza de iroco. Unos pasamanos del mismo material acompañan de forma orgánica y sutil el recorrido de las mismas.

En cuanto a las diferentes caras de la torre, cabe destacar el trabajo que los profesionales de GUBIA han realizado en el lado Norte con la fabricación de un pavimento macizo de iroco, que mediante una hendidura marca el ritmo y la misma proporción existente en las pasarelas entre los listones de iroco y su separación; así como el espectacular e imponente balcón de madera que asoma al paisaje verde que rodea al monumento en la cara opuesta, la Sur.

La pasarela del Adarve también está configurada mediante listones horizontales. Esta luce colocada entre dos lienzos de piedra que dejan entre sí una forma trapezoidal de más de 10m de largo. Dividida en seis módulos -y gracias a la minuciosa medición en obra de la superficie que había que cubrir- fue posible llevarla completamente terminada desde el taller.

Fotografías Jesús Granada para Grupo GUBIA. Todos los derechos

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En Torre Oeste, por su parte, destaca por su interés constructivo la solución del vuelo de la pasarela del lienzo noroeste. Unas “T” macizas de acero inoxidable forradas superiormente también con madera sobresalen de la pasarela para anclarse a una base preparada para ello en el interior de la torre.

En definitiva, todas y cada una de las actuaciones e intervenciones realizadas en el proyecto de rehabilitación del Castillo de Baena han ido encaminadas a lograr una correcta interpretación del recinto amurallado, así como a establecer una relación bidireccional con el territorio. Haciéndolo eso sí, añade José Manuel López Osorio, “a través de materiales y sistemas constructivos no estrictamente miméticos a los tradicionales y que nos han ofrecido ciertos grados de libertad en cuanto a la interpretación de estos restos, pero que se proponen como elementos de calidad que puedan ofrecer garantías de durabilidad y que se han dispuesto de forma que es posible su desmontaje y sustitución en caso de ser necesario”. Objetivos que se completan, remata el arquitecto, “con la posibilidad de incorporar nuevos usos al monumento que transciendan de la mera contemplación de los restos históricos”.

Fotografías Jesús Granada para Grupo GUBIA. Todos los derechos

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