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Adecuación de Acceso y Columbario en el Cementerio de Lozoya

Adecuación de Acceso y Columbario en el Cementerio de Lozoya

El Ayuntamiento de Lozoya nos encargó la intervención en el cerramiento y ampliación del Cementerio Municipal, concretamente actuar sobre el elemento que separa, según Platón, la realidad sensible de la inteligible, o el mundo terrenal del mundo inmaterial o eterno. La tapia semi-derruida existente, de barro, que debíamos reparar, separaba tanto física como visualmente los dos modos de realidad, negando la vida de la muerte como si, a través de la tapia, se entendiesen ambas situaciones opuestas. Si bien una continúa a la otra para alcanzar el verdadero ser invariable.

¿Es posible manifestar, a través del acceso al cementerio, de la cualidad de los materiales, de las geometrías –y por tanto de la forma-, y de la estructura, la estrecha relación de dependencia que existe entre ambos estadios que atraviesa el hombre? Este proyecto ofrece una de las muchas respuestas que, a través de la arquitectura, revisan esta condición más poética.

Fotografía: Muka Arquitectura

Fotografía: Muka Arquitectura

En primer lugar se decide que el nuevo cerramiento sea permeable, permitiendo que el aire cruce uno y otro ámbito y observar el interior del recinto de forma parcial. Para ello se dispone un conjunto de pilastras de granito hincadas de forma primitiva en el terreno, alineadas y separadas dieciocho centímetros una de otra. La sucesión de estas columnas recuerda a los guerreros de terracota de Xi´an que custodiaban la tumba del emperador, aunque estas columnas son más esbeltas y más próximas –figurativamente- a los seres sin sombra de Alberto Giacometti. Estos nuevos centinelas pétreos vigilan enterramientos más humildes. El corte de cizalla de las pilastras proporciona una cualidad rugosa al acabado, sin que ninguna repita geometría ni cortes limpios; como las marcas en el cuerpo del hombre y mujer longevos, sus arrugas, que ofrecen la lectura de su propia historia y del paso de los años. Y el aire pasa entre ellas, silbando y susurrando un cántico al que todo hombre guiará en algún instante de su vida. Las pilastras no sólo proponen el cerramiento por su alineación, sino que además soportan el peso del aire que hay sobre ellas, sujetando el cielo.

La geometría angulosa del nuevo cerramiento propicia la posibilidad de introducir vehículos al interior del cementerio y gracias a este gesto se crea un nuevo ámbito tras él, destinado a columbario y zona de rezo al aire libre junto al único ciprés que se propone plantar. Además, las líneas quebradas también pretenden expresar la condición violenta que supone pasar de la vida a la muerte.

Fotografía: Muka Arquitectura

Fotografía: Muka Arquitectura

Debido a la orientación del acceso y a diferencia de las esculturas de Giacometti, las sombras proyectadas de las pilastras en el terreno barren, al amanecer, el exterior del cementerio y a lo largo del día, éstas recorren el suelo y finalizan con la sombra arrojada en el interior del recinto al anochecer. La sombra nace en la tierra fértil y muere en el cementerio. Así un día tras otro, recorriendo el mismo ciclo para recordarnos diariamente nuestro principio y fin.

La cruz, que se percibe desde la distancia como referencia en el paisaje, presenta la misma huella que el resto de pilastras y se coloca en sustitución de una de ellas. Este elemento forma parte del cerramiento del cementerio al tiempo que se eleva sobre el resto de guardianes de granito y propone la cruz con un brazo horizontal ligeramente deformado, adoptando las proporciones de una forma humana con los brazos abiertos, dispuesta eternamente a acogernos.

Fotografía: Muka Arquitectura

Fotografía: Muka Arquitectura

El columbario se sitúa tras las pilastras, en el interior del campo santo. Sobre éste, una bandeja horizontal de hormigón se desliza sobre las columnas y vuela hacia el exterior, a modo de pérgola, creando un ámbito de espera, de duelo. Ningún elemento de esta composición es prescindible: el columbario se descuelga de la pérgola, compensando las fuerzas por longitud en el punto de apoyo. Banco, pérgola y columbario conforman un equilibrio estructural que nace desde el rigor constructivo de la pieza.

El banco de duelo se ha ejecutado a partir de una sucesión de pletinas en “L”, que emergen verticalmente de la cimentación para volar hacia el interior del recinto y soportar, al mismo tiempo, el columbario desde su base. Entre las pilastras se ha propuesto una barra de 20 mm que actúa de punto de apoyo de las pletinas, creando un momento de palanca en el que el hombre sentado, que recibe al fallecido, equilibra las fuerzas contra el peso de las cenizas en el otro lado del cerramiento. De esa forma, el banco compensa las fuerzas no sólo físicas, sino también vitales, como elemento insustituible.

Fotografía: Muka Arquitectura

Fotografía: Muka Arquitectura

El pavimento también participa de esta lectura. La disposición del adoquinado, de diferentes geometrías, se orienta hacia el acceso al cementerio y permite que la vegetación emerja entre el granito, para contrarrestar la dureza del pavimento que debe soportar el paso de vehículos con la presencia de vegetación, creando un manto verde discontinuo.

Por último, la puerta de acceso se proyecta pivotante, con un lado más estrecho que funciona como puerta peatonal y un lado más largo por donde, desde el propio giro, puede acceder el vehículo. En este caso, al poseer un eje descentrado, no se ha decidido compensar las fuerzas de la puerta a través de tensores. La puerta, como diríamos los técnicos, cabecea. Es necesario que la persona que pretende abrirla realice un esfuerzo adicional no sólo por el desplazamiento, sino también por equilibrar las fuerzas verticales descompensadas entre ambos lados del eje de giro. Por tanto, la resistenciaadicional que ofrece la puerta sobre  la persona que la acciona es la misma que la del cuerpo inerte que se resiste a cruzar este límite por primera y última vez.

No me veía capaz de proponer un portón cuyo eje de giro funcionase correctamente, como una veleta, sin esfuerzo, porque se trata de la única puerta que posee un solo sentido, el de entrada; que todo hombre, por su propia condición, se resiste a cruzar. La puerta de acceso y el conjunto proyectado, por tanto, pretenden celebrar la vida.

Fotografía: Muka Arquitectura

Fotografía: Muka Arquitectura

 

Proyecto:                          Adecuación y ampliación de acceso.

Dirección:                         Cementerio Municipal. Lozoya del Valle (Madrid)

Promotor:                        Ayuntamiento de Lozoya

País:                                  España

Fecha terminación:         2016

Arquitecto:                       Moisés Royo

Colaboradores:                Adelina de la Cruz, Martín Jario, Alberto Martin

Presupuesto PEM:          34.030,14 €

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